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"La única arca de salvación del hombre es Jesús"
Predicador José
Luis Orozco, exclamó desde Ciudad
Sandino que Jesucristo es la única opción para que el ser humano sea liberado
del pecado y pueda recibir la salvación de vida eterna
Emiliano Chamorro
"Que sepa Nicaragua que Jesús está vivo. Establecemos tu
Reino en esta plaza. Jesús esta aquí en este lugar. En esta noche desatamos
todo yugo, toda enfermedad, proclamamos tu Reino en Ciudad Sandino, proclamamos
tu Reino en este lugar. Jesús es el Señor de Nicaragua, Él no esta muerto, Él
está vivo!", evangelizó emocionado y lleno del Espíritu Santo el joven
predicador, José Luis Orozco, en una Noche de Milagros, el pasado sábado 27 de
febrero.
Orozco, de 33 años, es un joven carismático predicador
que desde la edad de 13 años, inició sus pasos en los caminos de Jesús,
predicando su Palabra en los mercados de la Capital.
Hoy en día el evangelista originario de Managua, preside
el Ministerio Si Puedes Creer a través del cual predica a
Jesucristo en todo el territorio nacional, ya que de acuerdo a la visión de
Orozco, su visión es "ganar Nicaragua para Cristo".
El pasado 27 de febrero, en la Plaza central de Ciudad
Sandino, el joven evangelista, predicó lo que denominó El corazón del
Padre. En esa prédica de restauración, José Luis Orozco, le dijo al
pueblo de Ciudad Sandino y lugares aledaños, que luego que Adán pecó, pese a
que Dios lo creo por sus propias manos y le dio el huerto del Edén, el Corazón
del Padre Celestial se puso triste.
Adán había desobedecido a Dios al comer un fruto que le
dijo que no podía comer, por lo que automáticamente quedó fuera de la presencia
y de toda comunión con el Padre Celestial.
"Desde allí la muerte entró al hombre y todos empezamos a
pecar a través de Adán (...) Pero Dios busco un puente de salvación para salvar
al hombre y redimirlo", recuerda José Luis Orozco.
Señaló que desde la caída de Adán, el hombre se esclavizó
por el pecado que ha contaminado a la sociedad.
EL PROPOSITO DE DIOS ES SALVAR A LA HUMANIDAD
Con el grito de júbilo "Nicaragua tiene que ser para
Cristo!", el evangelista José Luis Orozco, meditó en el Libro de Juan 3,
versículo 17, el cual dice: "Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que
condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él".
"El hombre quiere ser libre del pecado y cada uno busca
su libertad, los que están esclavizados por la adicción a la droga, buscan como
salir de su problema a través de los centros de rehabilitación, los alcohólicos
corren hacia los encuentros de los alcohólicos anónimos y los que tienen
problemas mentales visitan a los psiquiatras.
El hombre busca una repuesta por la esclavitud del pecado, pero no hay
repuesta. La única repuesta es Jesús, él quiere ser tu Señor de tu vida, de tu
hogar; quiere ser el Señor de tu corazón. Pero quiere que te arrepientas del
pecado para que puedas ser salvo", exhortaba con júbilo el joven predicador
ante una multitud que oraba y exaltaba al Dios de los cielos y la tierra.
Orozco quien vestía de saco negro y corbata blanca, les
recordaba a los cristianos presentes en la Plaza central de Ciudad Sandino, que
la Biblia es la Palabra de Dios que se cumplirá "tilde por tilde". Además,
explico que en ese libro que contiene la clave de la Salvación para la
humanidad, existen más de 9 mil promesas
que "se van a cumplir...!".
"El hombre tiene la Biblia, esta Palabra es inspirada por
Dios. Algunos dirán por allí que este libro lo escribió cualquier hombrecillo
de la tierra. El hombre tiene que ser gobernado por esta Palabra. Éste libro no
lo escribió cualquier hombrecillo de la tierra sino Dios mismo. Toda esta
escritura es inspirada, no por Pedro, ni por Juan, ni por Mateo, toda la
escritura es inspirada por Dios!", recalcó el evangelista José Luis Orozco ante
las multitudes que alzaban sus manos y miradas al cielo.
El predicador le dijo a los presentes que si bien es
cierto que los hombres se han apartado de Dios y han sido absorbidos por el
pecado, les recordó que la única esperanza para ser sanados del camino
pecaminoso de este mundo es Jesucristo.
"Dios dio a su Hijo amado (...) lo saco del cielo, lo
saco del trono y le dijo Hijo ve a morir a la tierra por cada uno de esos
hombres y cómpralos con tu sangre", afirmó Orozco.
Pero a juicio espiritual del evangelista, los hombres
están sentados en su egocentrismo, por falta de conocimiento y de reconocer a
Dios como la única solución a sus vidas atribuladas por el sistema esclavizante
del mundo.
"Arrepentimiento es cambio de todo, el hombre está
sentado en su egocentrismo, el hombre rompe los principios de la palabra de
Dios. El cielo y la tierra pasara pero su Palabra nunca pasara", exclamó José
Luis Orozco, quien preside el Ministerio Si Puedes Creer.
CRISTO ES LA FELICIDAD
Añadió que el hombre busca la manera de encontrar la
felicidad de distintas maneras, pero aunque luche por llenar sus vacíos, "no
podrá encontrar la paz y la felicidad porque Dios no está allí...en el centro
de su corazón", evangelizó el joven predicador.
"Vas a tener que soltar tu ego, tu orgullo, nadie puede
hacer milagros en tu vida, solamente Jesús. El milagro más grande de esta
actividad es que seas salvo, es que de muerto tengas vida y que Cristo sea tu
Señor", aseguraba el ministro del Evangelio.
Mientras los cristianos vivían el momento de la Palabra
de restauración tomados por el Espíritu Santo, el evangelista, les predicaba
que Cristo tiene que ser el Señor de cada hogar de Nicaragua, sin embargo, les
advertía que Dios quiere obediencia y no prácticas religiosas, mucho menos
prácticas del pecado.
"Yo no vengo a predicar religión porque la religión es un
invento del hombre que no tiene poder, tiene el nombre de Dios pero no tiene
poder. Yo vengo a predicar a una persona, uno que vino a predicar hace 2 mil
años a esta tierra. Tomó cuerpo de un hombre, murió en la cruz del calvario
pero resucito dentro de los muertos. Ése es el que vengo a predicar acá. Yo vengo a predicar al que puede cambiar al
adicto de la droga, yo predico al que puede cambiar al alcohólico, al
fornicario y no llevarlo a una terapia de psicología. Aquí no hay psicólogos
que cambia a ningún hombre. El pecado esta en el corazón. La naturaleza del
hombre es pecar. Todos pecamos dice la biblia. Pero por medio de su amado Hijo
nos dio la salvación gratuitamente, no tuvimos que hacer nada, simplemente
tenemos que saber que solo hay un Dios y es Jesucristo".
Antes de concluir, el evangelista, reiteró a los
cristianos que si quieren ser felices, y desean tener paz, solo tienen que
dejar que Jesús sea el Señor de sus vidas, dado que el Señor no comparte su
gloria con nadie y les reiteró que toda persona y toda nación que se aparta de
los principios de Dios, solo le espera el caos y la destrucción
También dijo que urge que Nicaragua sea restaurada. "Las
naciones que se apartan de Dios les viene caos. Dios ama tanto a Nicaragua, ama
a Ciudad Sandino", reflexionó.
"Pero sabes algo? Yo sigo un modelo, sigo una persona, y
esa persona que yo sigo es Jesús, el actor y consumidor de la fe. No importa
quien se vaya, no importa quién se quede, yo solo se que hay alguien que me
salva, que me da paz, que hay alguien me da gozo y felicidad en medio de mis
crisis económica, en medio de mi crisis de enfermedad. Porque la salud no es el
gozo, el dinero no es el gozo, cuanta gente tiene tanto, pero tanto dinero,
pero no tiene gozo. El gozo no está en las cosas temporales. Todo eso se acaba,
todo es efímero, todo es temporal. Pero hay algo que no se acaba...y es Cristo!",
decía Orozco con certeza espiritual y con la Biblia en la mano.
Jose Luis Orozco, exhortó a los presentes con una Palabra
que perfora y restaura el alma: "Solo hay un arca para salvar al hombre y esa
arca es Jesús".
"(...) Muchos buscan el amor de un padre, pero solo
reciben puntapié de un padre. Jóvenes que buscan el amor de un padre, pero solo
puntapié obtiene y otros son corridos de sus casas. Pero él está aquí, tu Padre
eterno esta aquí, el te quiere abrazar y te quiere amar. Yo sentí el abrazo del
Padre. Sentí que el Padre me abrazo y me dijo, yo te amo. Pero no solo te amo
hoy sino que te amo desde la fundación del mundo. Yo te amo José Luis! No sé si
quieren recibir al Padre esta noche. No el abrazo del padre terrenal sino del
Padre celestial. Yo soy feliz hermano! Eso es maravilloso!", evangelizó Orozco
tomado por la fuerza sobrenatural de Dios.
Esa noche en la Plaza central de Ciudad Sandino, hubieron
milagros, como sanidad, conversiones y muchos que desde allí conocieron y
valoraron el amor de Cristo Jesús para seguir el camino de la conversión y la
salvación.
"Al cielo no entra la gente que no ha nacido de nuevo, al
cielo solo entra la gente santa. Aquellos hombres que han renunciado al pecado
y que se decidieron por seguir a Cristo", concluyó José Luis Orozco, uno de los
más jóvenes predicadores de Nicaragua.
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